viernes, 25 de abril de 2014

Animales racionales

   
William Golding, en "El señor de las moscas", nos los explicó por activa y por pasiva.
El ser humano es ruín, perverso dentro de su cráneo, malvado en la soledad de la oscuridad de ese ratito que va entre que te acuestas y te duermes.

   Los hay quienes ni siquiera van a los estrenos de cortos de los demás. ¿Para qué rebajarse? esos son unos mierdas, pero al menos son sinceros. Pero luego hay otros que se sientan en la butaca acojonados, no sea que lo que vayan a ver en la pantalla sea mejor que lo suyo propio.

Suspiran aliviados cuando la imagen que ven está grabada con una cámara peor que la que ellos usaron en su último trabajo. Sonrien para adentro cuando comprueban que los actores son peores que los que rodaron con ellos.

   Se alegran en secreto cuando detectan un fallo en el guión, o de raccord, o de coherencia... "juas, a mi eso no me pasa"...

... ya, y cuando les pasa, todo se autojustifica ¿verdad?...

   Automáticamente se comparan con los realizadores que están ilusionados sobre el escenario presentando sus trabajos, y naturalmente, se ponen por encima de estos.

Desde esa atalaya, miran con condescendencia a los pobres mortales que tratan de sobrevivir en sus miserables existencias.
Nada es mejor que lo suyo. 
Somos los mejores. Tenemos actores mejores. Rodamos con cámaras mejores, con luces y focos mejores... pobrecitos los demás... les dejamos presentar sus trabajos a los chavalines...

   Luego se encienden las luces y a la salida corren a saludar falsamente al director de turno. Le sonrien con cierta mezcla de condescendencia y desdén...

     Luego se toman algo en la terraza de enfrente con sus babosos súcubos de turno y se burlan con crueldad de lo que acaban de ver...

¿Qué tal una crítica constructiva? ¿Qué tal dejar de lado la autocomparación y valorar el trabajo en si mismo?
Ná... pa qué...

Y por supuesto, no ponen un "Me gusta" en facebook a nada que no tenga que ver con ellos de una manera u otra.

Anda y que os den por el agujero del ano.

  

lunes, 21 de abril de 2014

Crónicas del despropósito: Destino final 6

   

   Era el primer día de rodaje. Ibamos a rodar un largometraje. Estábamos ilusionados, porque esto significaba un pasito mas allá de lo que habitualmente hacíamos.
   Colocamos cámara, abrimos trípodes etc etc... y nos sentamos a esperar a la actriz.
   Mientras esperábamos fuímos improvisando algunas escenas... pero la actriz no llegó.

   Era sin duda una señal divina que nos indicaba que lo mejor era abandonarlo todo antes de que fuera demasiado tarde, y debimos hacerlo, pero, en vez de eso, solucionamos el problema al mas puro estilo del "cine leve". Echamos mano de otra actriz, cambiamos planificación y adaptamos la peli a la nueva situación.

Después de ese primer día empezaron las deserciones. La script, uno de los eléctricos... y quizás fuera esa otra señal divina para que lo dejáramos, pero no, nosotros seguimos adelante.

   Rodamos una secuencia mas, y cuando fuímos a seguir con el planning, resultó que al director de fotografía, a la sazón dueño de la cámara y del equipo, le surgió trabajo de ése bien remunerado, y evidentemente, tuvo que abandonar la película.
   De pronto nos encontramos sin cámara, sin operador de cámara, sin luces, sin slider ni steady.
   Quizás era una señal divina para que abandonáramos la película, para que nos dedicáramos a otra cosa... pero no. Buscamos otro director de fotografía, con otra cámara, conseguimos otras luces tirando de favores, cambiamos el planning y seguimos adelante.

   Luego resultó que el cambio de planning alteró notablemente el calendario de rodaje. Actores que habían pedido permiso en sus trabajos para rodar tal y cuál día, no podían cambiarlo para otra fecha. Me era imposible reunir a todos, actores y equipo técnico en las mimas fechas, amén de que los permisos de rodaje en determinadas localizaciones ya estaban en curso y eran inamovibles.
   Quizás era otra señal divina para que lo dejáramos, pero no. Al final hicimos apaños; actores que corrían a la salida del trabajo para rodar sus escenas y volver de nuevo, volver locos a los de las localizaciones y un montón de despropósitos mas que mi mente ha preferido olvidar... y seguimos adelante.

   Parecía que ya iba a ir todo rodado, ya que habíamos solucionado los problemas de fechas y de equipo, estos últimos en base a sustituir el setady por la cámara en mano y otros sacrificios narrativos.
   Pero no. 

Seguimos rodando, y uno de los días, junto a la localización que habíamos vistado semanas antes, se había abierto una zanja en la calle y los ruidosos obreros con sus máquinas nos jodían literalmente el sonido directo. Dirán ustedes que era una señal divina para que abandonáramos... 

   Al terminar otra de las jornadas de rodaje, el sonidista se me acercó y me comunicó que no se había grabado nada del audio de ese día. Que hubo no se qué problema técnico, que nada se había recogido.
   Era, ya evidentemente, una señal divina para que lo dejáramos... pero no...
   "Ya veremos lo que hacemos, las secuencias de hoy no son de mucho diálogo, así que ya veremos, igual doblamos, sigamos adelante"... Estábamos tan cerca del final, al otro lado de la Luna, en el punto de no retorno...

   Para que eso no volviera  a suceder, contratamos a unos sonidistas profesionales para la jornada de rodaje que quedaba. Era la jornada mas importante, porque en ese único día rodaríamos el grueso de la película. Tres largas secuencias que constituían el eje central de la trama, y de una fuerza dramática que daba sentido al resto de la cinta.

   Terminamos. Nos abrazamos. Abrimos botellas de champán imaginarias... Lo habíamos conseguido, habíamos vencido al "plan de la muerte" como en "Destino final"...

   Los meses que siguieron fueron días de edición, de corrección de color, de mover planos para adelante y para atrás... hasta que por fin la edición estaba terminada. Había sincronizado todos los audios, excepto los que se habían perdido el día del fallo técnico, y los que habían grabado los sonidista profesionales.
   Así que le tocaba ahora el turno a la mezcla de sonido. Se trataba de doblar los audios perdidos y sincronizar los otros...
   Pero resultó que los sonidistas habían perdido los archivos de audios. No los encontraban. No sabían donde estaban... lo cuál era sinónimo de que esos audios ya no existían. 

   El setenta por ciento del largometraje estaba ahora sin audio. Era, o si no digánmelo ustedes, una señal para abandonar, para que lo dejáramos, para que nos olvidáramos del tema de una puñetera vez...
   Tras la deseperación y la cortada de venas emocional, decidimos tratar de arreglar los audios de cámara para salvar los muebles.
Los enviamos a un estudio en Suecia con el consiguiente coste añadido, y allí hicieron lo que pudieron con ellos, pero en Suecia no hacen milagros... así que la mezcla final de sonido sólo sirve para poder enseñarle la película a tus amigos.

   Y aquí estamos ¿Es una señal divina para que abandonemos, para que lo dejemos, para que maduremos de una vez y nos dediquemos a cosas de adultos?
...mmm... aún se puede intentar doblar todo... cuesta una pasta, esfuerzo y trabajo... Se trata de endeudarse para conseguir el dinero para pagar estudio de doblaje, pasajes de los actores que están fuera...

¿Señal divina?...

viernes, 18 de abril de 2014

Yo rodé en Macondo

   
   Muchos años depués, frente al libro con la señora vestida de negro sentada en la silla en el rincón con el suelo ajedrezado, recordaría la primera vez que soñé con hacer una película de aquella historia.

   Durante años recorrí en mi imaginación las calles de Macondo, colocando la cámara aquí y allá: En la carpa del hielo un traveling lateral mientras los niños y José Arcadio Buendía contemplaban el bloque; Un transfoque sobre la hilera de fusiles que apuntaban a Aureliano; ¿cómo hacer que la cámara "persiguiera" el reguero de sangre que recorría la calle hasta tocar a la puerta? Con infografía, claro...

   Muchas veces planifiqué aquella steadycam dando vueltas al castaño donde el patriarca permanecería amarrado hasta su muerte. Decidí también que a Remedios La Bella nunca se le vería el rostro en pantalla, la veríamos de espaldas o en desenfoque, ya que era, según García Márquez, "La mujer mas bella del mundo". ¿qué actriz podría interpretar ese papel?.
   Los gemelos no estarían interpretados por el mismo actor, sino que buscaría a dos hermanos gemelos reales para que les dieran vida en la pantalla.

   Las guerras de Aureliano, la plaza y el tren con los 3.000 muertos. Todo eso lo filmé una y otra vez en mi cabeza, preparándome para el día en que de verdad pudiera colocar las cámaras y convertir en imágenes todo aquel universo mágico que releeí al menos seis o siete veces en mi juventud.

   Después crecí, y "supe" que nunca haría esa película, que era un sueño de tantos, y un día de esos que tú y yo sabemos, tiré a la basura todos aquellos apuntes post adolescentes, y me senté a esperar que alguien con mas suerte y mas talento que yo la rodara.

   Y aquí sigo esperando. Gabriel se fue hoy, después de darle al mundo la obra cumbre de la literatura universal, y de hacerme a mi perder maravillosamente el tiempo durante mi juventud.

Gracias por ambas cosas.

jueves, 3 de abril de 2014

Perdonen que no me levante

   

    
   Siempre me cayeron bien Nick Nolte y Ed Harris. Quizás porque con 16 o 17 años vi "Bajo el fuego" (1983) de Roger Spotisswoode, y me flipé con ese flipe sociopolítico que sólo puede sentirse con toda la intensidad de la primera vez a esa edad.

   Vaya película comprometida aquella. Hubo otras, como "Salvador", "Latino", "Missing" etc etc. joder, pero ninguna como aquella:

   "Miles de nicaragüenses han muerto ante la pasividad de las naciones, y ahora asesinan a un periodista norteamericano y el mundo se fija en nosotros. Quizás debimos matar a un periodista norteamericano hace 50 años..."

   Se puede decir mas alto pero no mas claro.

Y después, una noche de 1999, ya me ganaron para los restos.
   Resulta que esa noche en cuestión se hacía entrega de un Oscar honorífico por toda su carrera a un tal Elia Kazan, director de cine...

   No hará falta que escriba aquí quien era Elia Kazan, ni que películas dirigió ¿o sí?
Al este del Edén, La Ley del silencio, Un tranvía llamado deseo... Un gran director...
   Pero resulta que el amigo Kazan, antes de ser el gran director que fue, se dedicó a denunciar a sus amigos y colegas de profesión al Comité de Actividades Antiamericanas.
   Ya saben, La caza de Brujas, ésa en la que en el país de la democracia se encarcelaba a las personas por sus ideas.

   El bueno de Kazan dio al menos una decena de nombres, personas que después nunca pudieron volver a trabajar en Hollywood, viendo sus carreras profesionales truncadas.
   Y jamás pidió perdón, jamás se retractó. Siguió defendiendo su traición justificándose hasta el día de su muerte.

   Bueno. Pues esa noche de Marzo del 99, Elia Kazan subió al escenario a recoger su Oscar Honorífico y el patio de butacas rompió a aplaudir apasionadamente... Al menos una parte, ya que las imágenes televisivas nos mostraron a Nick Nolte o Ed Harris sentados de brazos cruzados, demostrando así su repulsa a un trágico personaje responsable de arruinar la vida de mucha gente.
   Es cierto que otros como Steven Spielberg o Warren Beatty sí que aplaudieron, incluso alguno de ellos se pusieron en pie en señal de respeto.

Si pinchan en este enlace podrán ver el video de aquella ceremonia.

   Claro, es que al margen de cuestiones políticas, Elia Kazan fué un gran director, joder, si hasta La Ley del Silencio ganó el Oscar a la mejor película...

Mira. La Ley del Silencio es una justificación de la caza de Brujas que se sacó el Kazan de los cojones en la que el personaje de Brando denuncia a sus amigos porque estos son todos unos mafiosos y unos delincuentes.
¿Acaso Joseph Losey era un delicuente? ¿Rosalind Russel era una mafiosa? ¿Dalton Trumbo?
   Métete tu Ley del Silencio por donde te quepa Elia Kazan.

   Y lo peor de todo es que el Comité de Actividades Antiamericanas no era un grupo de Nazis torturadores, ni las SS, ni la Dina... Nadie quemó los testículos de Kazan con un soplete, ni usó una plancha de la ropa ardiendo en su prepucio. Nadie lo amarró a una cama de metal y le aplicó corriente eléctrica.
   De ser así, lo habría entendido. Nada es peor que el dolor físico. La Inquisición conseguía las mas increíbles confesiones así, y es perfectamente comprensible que denuncies hasta a tu santa madre para que dejen de meterte hierros al rojo vivo por el recto.

   Pero a Kazan sólo le amenazaba el fin de su carrera, tirar por la borda su brillante futuro en el mundo del cine, no hacer mas películas, no poder ganarse la vida como su pasión y su talento le permitían.

Sí. Ciertamente fue una brillante carrera plagada de grandes películas que han pasado a la historia del cine, pero ¿A cuántos nombres, hoy desconocidos u olvidados, quizás con el mismo talento y pasión que el propio Kazan, hubo de dejar en la cuneta para llegar a donde llegó?

   Hoy no tendríamos ni Viva Zapata, ni Al Este del Edén, si Kazan se hubiera negado a delatar a nadie...

   Kazan habrá muerto abrazado a su Oscar Honorífico, pero a cambio del desprecio de personas como Harris o Nolte.

 ¿Ustedes que hubieran hecho? ¿Habrían tirado su carrera audiovisual a la basura, o hubieran traicionado a sus amigos?

P.D:
   (Quizás nos esté haciendo falta un Comité de actividades AntiCanarias o algo así para saber quién es quién...)

martes, 1 de abril de 2014

Fragmentos pa´lante y pa´atrás

   
"Dödskyssen"


   A mas de uno se le cayeron las bragas cuando en mitad de "Pulp Fiction" (1994) de pronto, la trama vuelve atrás, al punto donde finalizaba la primera secuencia y retoma desde ahí la historia previa en el tiempo a la del boxeador que acabábamos de ver.
   Luego, cuando enlaza con el set-piece del atraco a la cafetería ya pa´que fue aquello. Orgasmo múltiple de cinéfagos y frikis. Curioso, porque ya en 1992 con "Reservoir Dogs" les había dado el mismo orgasmo a todos.

   A mi no, porque yo ya había visto "atraco perfecto" (1956) de Kubrick, así que lo "novedoso" del montaje pa´lante y pa´trás a mi no me lo pareció tanto.

   Las friki discusiones no tardaron en llegar:
-¿Aquello era un montaje quebrado? -No, no, era una narrativa a base de flash backs. -Que no, tampoco, porque si toda la película eran flash backs no existía la trama principal desde la que "flashbackear". - que te calles que esa palabra no existe- cállate tú-... 
-montaje paralelo... tampoco- eso es cuando vemos varias historias en la misma línea temporal intercalándose-... ah vale...

   Después vendría "Memento" (2000) la de Nolan, que he de admitir que con ésa si que llegué al orgasmo, con su edición hacía atrás, idea que le copió después Noe en su "odioyamotupelículanoédeloscojones" "Irreversible" (2002).

   Recuerdo sacar "Memento" del videoclub y que la dependienta me dijo: "¿vas a llevarte Memento? Puf tú mismo, no hay quien la entienda".
A los 5 minutos de película yo ya estaba dando saltos de alegría.

   Pero su comentario no deja  de ser siginificativo, en relación a lo que los estudios cinematográficos consideran entendible para el público.
  Como ya le pasara al propio Kubrick con la citada "Atraco Perfecto", al mismísimo Sergio Leone en su "Érase una vez en América" (1984) los productores le hicieron un montaje cronológico que despojaba de toda fuerza y sentido una narración que sólo podía entenderse desde la narrativa quebrada.
   Afortunadamente para Kubrick y Leone, y para todos nosotros, esas versiones cronológicas se desecharon y las cintas llegaron al público tal y como todos las conocemos hoy.
   Vaya como anécdota que la versión cronológica de "Érase una vez en América" sí llegó a estrenerse así en Estados Unidos, y además, los lumbreras de los productores lo hicieron eliminando la banda sonora musical de Ennio Morricone. Si señor. Eso es producir.
Quizás la mejor banda sonora musical de la historia del cine, (mis respetos a "Amarcord" y "Novecento") y , hala, fuera de la copia final...
                                  
   En fin...

   ¿Y por qué estaba yo diciendo todo esto?
Ah sí. Es que he tenido la oportunidad de visonar hace poco una película sueca llamada "Dödskyssen" (traducido sería algo así como "El beso de la muerte" mas o menos).

"Dödskyssen" es de un director sueco llamado Victor Sjöström, y lo realmente acojonante de la cinta es que es de 1916.
   ¿oíste Tarantino? 1916...

   Me costó un huevo entenderla la verdad, porque la mitad del metraje original está perdido, y en la restauración lo han sustituido por fotos fijas y un montón de intertítulos, pero impresiona el montaje en el que, a base de flashbacks, vemos distintas versiones de un mismo hecho (concretamente un crimen... eh Jackie Brown...) desde diferentes puntos de vista.
   Que duda cabe que el tipo fue el pionero de una narrativa fragmentada y reiterativa que después influyera en Orson Welles con su "Ciudadano Kane" (1941) o Kurosawa en "Rashomon" (1950).

   También en esta película de, repito, 1916, los dos papeles principales están interpretados por el mismo actor (a la sazón el propio Sjöström, director, actor, tócate los pies) utilzando la técnica de la doble exposición que descubriera Georges Meliés unos años antes.
   Eso que vimos en "La isla" de Michael Bay con dos Ewan McGregor en la pantalla al mismo tiempo y se nos cayó el culo de lo bien hecho que estaba... en 2005...